jueves, 26 de mayo de 2011

El enemigo vive en casa

JESÚS DEL PINO

Dicen que en política el enemigo vive en casa y los de fuera son sólo adversarios. Esta es la consigna más repetida en el PSOE en lo que va semana tras el descalabro el domingo en las urnas. Desde ese día, el partido se ha convertido en un auténtico polvorín. Una guerra abierta con un único objetivo: liquidar a Zapatero. El presidente del gobierno es desde el 22 de mayo un cadaver politico. Por eso, ahora ya nadie se molesta en revivirlo, si no que el debate versa sobre como se llevará a cabo su sepelio.

Y la primera batalla de esta guerra se ha cobrado su primera víctima, Carmen Chacón, cuya cabeza ha sido entregada a Rubalcaba como trofeo para que apacigüe sus aspiraciones y no entierre, todavía, el zapaterismo. Pero la retirada de la ministra en la carrera sucesoria para dejar vía a libre al vicepresidente -que temía las primarias como un minero britanico una visita de Margaret Thatcher- es solo eso, una batalla. La guerra sigue su cauce y las tropas rubalcabianas seguirán avanzando hasta lograr su objetivo, hacerse con todo el poder socialista.

Y si no hay ningún contratiempo, antes de final de año Rubalcaba devolverá la fe a los descreídos, ya que hará realidad el misterio de la SantÍsima Trinidad. Tras el congreso extraordinario, el supervicepresidente será tres personas en una: candidato, secretario general y presidente del Gobierno de facto. A partir de ese momento, la doctrina católica sustituirá la paloma que representa al Espíritu Santo por otro ave, el faisán.

domingo, 22 de mayo de 2011

Ciudadanos de segunda

IDOIA UGARTE

Europa está más dividida que nunca. La crisis económica no para de dar quebraderos de cabeza. Sus líderes no ganan para aspirinas, Bayer, por supuesto, sobre todo la capitana Merkel, que no consigue capear el temporal y evitar el más que posible naufragio de Grecia. Los ciudadanos alemanes no entienden por qué tienen que ser ellos quienes paguen los errores de los que no saben gestionar correctamente su país. Hartos de ser quienes tiran del carro, maldicen al euro y la nostalgia por la vuelta a su marco no para de hacerse eco en numerosos rincones. Aunque, siendo sinceros, el cabreo es más que entendible, la solidaridad entre nosotros es lo que nos hace grandes. Aunque en estos momentos brille por su ausencia. Y eso que probablemente no hayan visto el último anuncio de una conocida marca de cerveza, esa que dice a modo de eslogan “Todos necesitamos un poco de sur”. Es verdad, pero pagando tus facturas, dicen los teutones.

Por si esto fuera poco, el Tratado de Schengen vuelve a cuestionarse. Lo de papeles para todos no va con Dinamarca, que sin consultar absolutamente con nadie, decide que va a cerrar las fronteras para evitar las oleadas de inmigrantes causantes del aumento de la delincuencia. Se debe tener cuidado al establecer este tipo de comparaciones. Además esa independencia danesa es peligrosa y puede hacer tambalear los pilares sobre los que se construyó este gran proyecto europeo en el que muchos han perdido la fe. Hay que estar en lo bueno y en lo malo. Ésa es nuestra esencia, o al menos debería serlo.

Aunque suene utópico, el sentirse europeo, es decir, el tener una identidad común con las mismas raíces, en una lucha permanente por la libertad, es algo valioso y difícil de conseguir. Otros continentes ni lo han soñado, por ser imposible alcanzarlo. Jugamos con esta ventaja y hay que saber aprovecharla. Pero la reforma del Tratado de Schengen pone en evidencia que algo está fallando, que estamos catalogando a algunos ciudadanos europeos como de primera o segunda división, dependiendo de su lugar de procedencia. Los rumanos y los búlgaros, por ejemplo, parece que no son bien recibidos. Sarkozy o Berlusconi no están por la labor. Les expulsan sin contemplaciones con un gran respaldo popular y sin que nadie mueva un dedo por ellos. Ojo que esto no es un debate fácil. La solución en los próximos meses.

sábado, 21 de mayo de 2011

Jornada de 'refle-Sol'

JESÚS DEL PINO

Si alguien tenía la más remota esperanza de que el Gobierno iba a disolver a los indignados de la comuna de Sol, lo compadezco. Y es que a nadie en su sano juicio se le puede pasar por la cabeza que el ministro encargado de la seguridad que dio un chivatazo a ETA iba a mandar a las lecheras a que dispersaran a guantazos a los porroflautas de la jaima instalada en el kilómetro cero. Es más, fue Rubalcaba un pionero en lo que a vulneración de las jornadas de reflexión se refiere y si no recordemos su aparición estelar aquel fatídico 13-M pidiendo "un Gobierno que no nos mienta". Confiar a Rubalcaba la gestión de las protestas es como poner a Strauss Khan a cargo de un internado de colegialas ninfómanas.


Será hoy, por tanto, un nuevo día de rebelión, que no de reflexión. Y a la vista de la trayectoria del PSOE no es raro que surjan dudas sobre su implicación en estas concentraciones. con el objetivo de influir en los comicios de mañana. Y a los hechos me remito. Ya en febrero de 1936 ganó las elecciones con el Frente Popular a golpe de pucherazo. Tras la dictadura, la mayoría absoluta que Felipe obtuvo en 1983 fue, en buena parte, gracias al golpe de Estado del 23-F. En 2004, cuando todo apuntaba a un tercer mandato popular, Zapatero llego a la Moncloa a golpe de pásalo.

Ahora que el PSOE se encaminaba a un histórico descalabro en las urnas, surgen unas concentraciones aparentemente espontáneas. Desde luego no hay indicios que vinculen al PSOE con la organización de estos sóviets, pero cuando ocurre un acontecimiento inesperado a pocos días de la cita con las urnas, siempre hay que preguntarse a quien perjudica. En este caso, está claro, que el PSOE no se juega nada, ya que lo da todo por perdido, por lo que estas concentraciones no van a afectarle en demasía. Por contra, el PP podía hacerse con gran parte del voto habitualmente abstencionista que quiere castigar a Zapatero, y que ahora, tras los dictados de los perroflautas y gafapastas de sol, puede quedarse en casa. Y mientras Madrid arde en refle-sol, Rubalcaba se regocija pensado eso de "vas a enseñar a tu padre a hacer hijos" y Rajoy reflexiona sobre su mala suerte y ciscándose en las nuevas tecnologías. Y es que, si el 13-M los SMS fueron los que lo apartaron de la Moncloa, el 21-M puede que sean los 140 caracteres de un tweet los que lo alejen de la victoria.

viernes, 13 de mayo de 2011

Bellacos

JESÚS DEL PINO

A falta de argumentos o propuestas con los que llenar la campaña electoral, el PSOE se han entregado al "y tu más" y a agitar el voto del miedo. O al menos a intentarlo porque esta estrategia, tan vieja ya que no se la cree ni la parroquia socialista, no cosecha el mismo éxito como en los tiempos del dóberman Cascos. Las masas ya no están adiestradas por la propaganda izquierdista y después de sufrir en sus carnes, y en sus bolsillos, los siete años la gestión del manirroto Zapatero pocos son los que aún se creen eso de "que viene el Coco" que otrora tan buenos resultados diera al socialismo español. Antes asustaban a los pensionistas con aquello de que la derecha les iba a quitar la paga, ahora se han inventado que "la derecha de la derecha" va a privatizar la Sanidad y no se cuantas cosas más. Pero ya no cuela, son otros tiempos y el electorado ha abierto, por fin, los ojos.

El otro elemento en el que estan basando su campaña es la mentira. Ya lo dijo el presidente del Gobierno: "mienten como bellacos". Pero el jefe del Ejecutivo se equivocó de mentirosos. No son los bellacos los cinco millones de parados, ni los jubilados a los que ha congelado la pensión, ni los funcionarios a quienes ha reducido el salario, ni las embarazadas a quienes ha despojado del cheque bebé, no. Aquí, el único que miente es el propio Zapatero, porque no es de recibo, ni en campaña electoral, asegurar que el estado del bienestar no se ha resentido durante su mandato. Quien dice eso si que miente como un bellaco.

domingo, 8 de mayo de 2011

Respeto, 'si us plau'

IDOIA UGARTE

Siempre creí que el objetivo de los pueblos era entenderse y conseguir eliminar las barreras que pudieran existir entre nosotros, sobre todo las de la comunicación. Pero España, como siempre, es la excepción que rompe la regla. No nos importa que nuestro vecino no tenga ni pajolera idea de lo que estamos diciendo. Parece ser que no nos interesa tanto el fondo, sino las formas. Con eso demostramos nuestro poco interés en evolucionar y aprender de los discursos del otro.

Todo esto viene porque la Administración balear se niega a ofrecer la información oficial de sus páginas web en castellano, vulnerando de esta manera la ley y obviando las llamadas del Defensor del Pueblo, que exige su traducción. También me parece surrealista que utilicemos 12.000 euros por sesión en pinganillos y traductores en el Senado cuando todos hablamos el mismo idioma. Es un gasto absurdo y más en tiempos de crisis, pero por esto mismo encabezamos las listas negras de la Unión Europea, por despilfarrar a diestro y siniestro en cosas innecesarias.

Ha pasado demasiado tiempo para seguir con estas reivindicaciones. En siglos pasados sí que había motivos para luchar porque cada uno tuviese la libertad de expresarse en vasco, catalán o gallego, cuando existía represión. Pero ahora mismo no tiene ningún sentido, porque ya hemos alcanzado estos derechos. Lo que no se puede hacer es dar la vuelta a la tortilla de tal manera que el castellano se margine, se ridiculice y se prohíba. Lo que no se puede tolerar es que te multen por no rotular en catalán o que no te corrijan en algunos centros el examen del niño por estar escrito en castellano. O que acudas a una exposición en Barcelona y no quieran subtitulártela. Que sepan que no existe mayor traición para los ideales que convertirse en el mismo opresor contra el que se luchó. No puedes matar al asesino, porque te conviertes en otro. No puedes imponer tu idioma, porque estás haciendo lo mismo que te hicieron a ti. No puedes exigir tolerancia y respeto cuando no predicas con el ejemplo. Pero, en fin, esperemos que no se cumplan aquellas palabras de Antonio Machado: “Españolito que vienes al mundo te guarde Dios, una de las dos Españas ha de helarte el corazón”.

jueves, 5 de mayo de 2011

Una de romanos

JESÚS DEL PINO

Si es usted de los que esta deseando que termine la semana santa solo para que acaben las reposiciones de películas de romanos en televisión, no cante victoria. El alivio que sintió hace un par de semanas cuando creía que, por fin, y hasta el año que viene, no iba a leer en las páginas de programación títulos como Espartaco o Quo Vadis se le va a pasar enseguida.

Y es que, si todo transcurre según lo previsto, mucho me temo que esta noche el Constitucional dará luz verde a un puñado de listas de Bildu. Se consumará así el plan estratégicamente trazado por el Gobierno para que no parezca lo que es. Es decir, para que el tribunal garantista ejecute lo que es deseo del Gabinete de Zapatero, aunque su posición oficial sea la contraria.

Será entonces cuando el centurión Rubalcaba afirme en su tradicional comparecencia de los viernes tras el consejo de ministros que ha sido una decisión judicial que el Gobierno no tiene más remedio que acatar. El supervicepresidente se lavará asi las manos, cual Poncio Pilatos, y colgará a los jueces el muerto de una decisión impopular que el desea más que nadie, aunque trate a toda costa de negarlo. Lo dicho, que este viernes nos tendremos que tragar otra de romanos.

lunes, 25 de abril de 2011

¡Vaya profeta!

IDOIA UGARTE


Para creer en el alto el fuego de ETA “permanente y verificable” hay que hacer un acto de auténtica fe. El tiroteo al gendarme francés o la tonelada de material explosivo escondido en un caserío de Legorreta, no son precisamente señales de paz. Con la mitad volaron la T4. Pero aún así seguimos confiando en la buena voluntad de estos lobos con piel de cordero cuyo mejor ejemplo es Antonio Troitiño. Parece de película que una persona que ha cometido 22 asesinatos pueda salir de la cárcel con reducciones de pena que no deberían permitirse. La misma Sección que ordenó su excarcelación, lanza ahora una orden de busca y captura para que Troitiño vuelva a prisión. Demasiado tarde. Troitiño se fuga y se ríe en nuestra cara desde el país de nunca jamás. Quién sabe si junto a De Juana.

No hago responsable de esto al gobierno, pero que la Fiscalía no solicitase medidas de vigilancia para el etarra es imperdonable. Parte de culpa tienen y en su conciencia quedará. También el poder judicial necesita una revisión exhaustiva para que no se produzcan hechos de este tipo que sólo consiguen crear desconfianza en la sociedad y en las víctimas y dejar por los suelos la imagen de la justicia española. Una justicia que no sabe qué hacer con Bildu a pesar de que los últimos informes policiales avalan que Batasuna determinó las listas de este partido.

Todo está patas arriba. Parece que en España el sentido común es el menos común de los sentidos. Así vemos a Zapatero en China haciendo negocios sin mencionar palabra sobre las violaciones de derechos humanos que se dan en el país o sin pedir explicaciones sobre la detención del Premio Nobel de la Paz, el disidente Liu Xiaobo. Al presidente se le llena la boca con los logros obtenidos hasta que el gobierno chino desmiente la inversión en nuestro país. Un cuento chino de Zapatero. ¡Qué ridículo, por Dios!

El futuro se ve negro. Vamos de mal en peor. Siento ser pesimista pero la realidad es muy dura. Basta ver la oleada de despidos que se avecina. Dejando a un lado el cierre de CNN+, 2.500 trabajadores de PRISA y 6.500 de Telefónica parece que se van a la calle, casi el 20% de la plantilla. También otros 1.500 de las tiendas PC CITY. Avanzamos a galope tendido en busca de los 5 millones de parados. De récord. Y ahora que estamos inmersos en plena vorágine de clásicos futbolísticos, todavía resuena en nuestros oídos aquella frase del presidente Zapatero: “España está en la Champion League de la economía”. ¡Vaya profeta!

viernes, 22 de abril de 2011

La otra cara de la crisis

IDOIA UGARTE

El agobio invade a muchas familias, demasiadas. La crisis se ha instalado en casi todos los sectores. Los trabajadores viven con la tensión constante de poder perder su empleo, sintiéndose privilegiados por no engrosar las largas listas del INEM. Por su parte los empresarios, también sienten el miedo mientras crece su desconfianza a la hora de mantener sus negocios. Cientos de empresas han cerrado. Demasiadas turbulencias, inestabilidad asegurada.

Los bancos, para muchos, principales culpables de la situación, ocultan sus agujeros o maquillan sus balances. No conceden préstamos que resultan indispensables para las empresas. Numerosos proyectos que necesitan esta ayuda no pueden desarrollarse y resultan inviables por falta de financiación. Las condiciones que exigen son asfixiantes, sobre todo para las pymes. Casi 2 millones de personas no pueden pagar sus préstamos y la sangría continúa cuando las empresas no pueden afrontar las deudas adquiridas. Cierre y más paro.

El gobierno se ve desbordado ante la oleada de gente que en este momento ha agotado su subsidio y no recibe prestación alguna. No son pocos, más de un millón de familias en toda España. Sin ningún miembro trabajando. Para colmo, las previsiones internacionales fijan la recuperación sobre el 2017. Muy lejos. El cabeza de familia jamás pensó que le despedirían. Su mujer siempre creyó que cuando buscase trabajo lo encontraría. Sus hijos no imaginaron que el paro juvenil alcanzaría un 45%. Si lo llegan a saber no se meten en una hipoteca, ni se compran un coche.

¿Una familia puede sobrevivir con 420 euros al mes? No, y la realidad es que muchas no tienen ni para comer. Parece de tiempos pasados, pero Cáritas está repartiendo a miles de familias garbanzos, judías, aceite, incluso gel entre otros productos de primera necesidad. No parece lógico para un país que no hace tanto pretendía formar parte de ese club de élite llamado G-8. Ésta es la cara más amarga de la crisis. El prestigioso psiquiatra
Luis Rojas Marcos dice que la crisis afecta más de lo que creemos y que es causa de depresiones profundas. La gente necesita vivir en un entorno donde haya prosperidad. El trabajo motiva y hace sentir que tienes una función en la sociedad. Cuando éste falta, el sentimiento de inutilidad crece en las mentes de las personas, y las destruye poco a poco. Las crisis económicas conllevan fracturas sociales mucho más profundas y de difícil reparación.

España necesita liderazgo y competitividad para terminar con una crisis que nos está saliendo muy cara. Hay que reformar el mercado laboral y llevar la austeridad a la administración y a los altos cargos. Por ahí debería empezar el sacrificio. La sociedad entera, incluido el Rey, está pidiendo con urgencia un gran Pacto de Estado, en el que PP y PSOE lleguen a un acuerdo sobre cómo salir de esta crisis. Para ello hay que dejar a un lado las discrepancias en favor del bien común. Si continuamos otro año más con un telón de acero entre los grandes partidos, el futuro de España será bastante negro. Unos porque piensan que saldremos de la crisis por arte de magia, con talante y el buenismo por bandera, y otros porque esperan ver pasar el cadáver de su adversario político. Unos y otros se mueven en clave electoral. Ninguno da su brazo a torcer, ninguno se pone en nuestra piel.

La economía familiar está muy resentida y no puede pagar más impuestos. Por eso no hay tiempo que perder. Zapatero tiene que reaccionar ya y coger la crisis por los cuernos, de una vez. Debe poner en marcha cuanto antes las reformas necesarias asumiendo que gobernar es tomar decisiones a veces duras e impopulares. Este año seguiremos decreciendo y no se creará empleo. Es hora de sentarse, dialogar y remar en la misma dirección. Nosotros así lo queremos, pero por desgracia no parece probable. Mientras se sigan tirando los trastos a la cabeza, no veremos la luz al final del túnel.

miércoles, 13 de abril de 2011

Matar al mensajero

IDOIA UGARTE

Calixto Ramón Martínez Arias es un periodista cubano, colaborador de Hablemos Press. Desde el 23 de abril de 2010 se encuentra detenido y sin juicio por ejercer su profesión. Los cargos contra él carecen de base, pero en este país la represión contra periodistas disidentes continúa y se agrava cada vez más. Reporteros Sin Fronteras exige al régimen cubano su inmediata puesta en libertad, pero la misión parece complicada. Sobre todo cuando la dictadura de Raúl Castro está en la lista de los mayores depredadores de la libertad de información. Según la Sociedad Interamericana de Prensa hay actualmente 26 periodistas encarcelados en Cuba.

El artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos recoge la libertad de opinión y de expresión, así como el derecho a investigar, recibir y difundir informaciones, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión. Pero la violación de este artículo está a la orden del día. Por ello, Reporteros Sin Fronteras lucha para que retroceda la censura y trabaja por la mejora de la seguridad, sobre todo en zonas de conflicto. Defiende a los periodistas perseguidos por su actividad y denuncia los malos tratos y torturas que sufren en muchos Estados. También se centran en la represión internacional que sufren los medios de comunicación y por ello hacen pública la lista de los depredadores de la libertad de prensa. En el informe se citan 40 nombres poderosos que están por encima de la ley y que tienen como objetivo el control y/o destrucción de los medios.

En 2009 fueron asesinados 31 periodistas, hubo cerca de 500 detenidos y 700 amenazados. Países como China, Irán, Venezuela, Cuba y Rusia se encuentran en la lista negra, pero América Latina, en su conjunto, aparece como la región más peligrosa del planeta para ejercer la profesión de informador.

El Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, defendió la consagración del artículo 19 y denunció las medidas que obstaculizan la libertad de prensa como son la censura, la retirada de licencias de transmisión y la aplicación de altos impuestos a los medios de difusión. Recordó que los gobiernos tienen la obligación de proteger a los que trabajan con la información, así como investigar los delitos cometidos contra ellos y castigar a los responsables. Indicó que 77 periodistas en 2009 no murieron en conflictos armados, sino por tratar de revelar alguna injusticia o denunciar la corrupción del país.

Conviene recordar que desde 1993 el Día Mundial de la Libertad de Prensa se celebra cada año el 3 de mayo en todo el orbe. Sirve para rendir homenaje a aquellos periodistas que han perdido la vida cumpliendo con su deber. Por desgracia, España también aparece en la lista. En este caso, el máximo depredador de comunicadores es ETA, que siempre ha tenido a numerosos periodistas en su punto de mira. Aquellos que no comparten su ideología nacionalista radical son amenazados de muerte. Precisamente se han cumplido ya 10 años del asesinato de uno de ellos. José Luis López de la Calle, un luchador antifranquista a favor de la paz y la libertad en el País Vasco. La mañana del 7 de mayo del 2000, cuando volvía a su domicilio tras comprar la prensa y desayunar en una cafetería cercana, dos pistoleros de ETA se situaron a su espalda y el etarra Ignacio Guridi Lasa le disparó cuatro tiros que le alcanzaron la cabeza y el tórax. Al parecer, éstos lo esperaban escondidos en el portal contiguo al suyo. Al llegar López de Lacalle, los terroristas salieron del portal, uno de ellos le disparó y lo remató en el suelo. Su muerte dio lugar a un manifiesto titulado "No nos callarán" firmado por los directores de los principales periódicos españoles. Condenaban el asesinato y toda la violencia etarra. Es admirable la valentía de aquellos que luchan hasta la muerte por el derecho a la libertad de expresión. Menos mal que las armas nunca matarán a las palabras.

martes, 5 de abril de 2011

La cosa va de chivatos

Idoia Ugarte

Jugar con la democracia es como jugar con fuego, al final te quemas. Y este gobierno se ha abrasado. Tras la reciente publicación de las actas de ETA incautadas a Thierry, se hace público que el Ejecutivo intentó parar la redada policial contra el bar Faisán. Este hecho pone de manifiesto las prioridades del Partido Socialista, que no son otras que mermar la dignidad de las víctimas y de todos aquellos que han luchado por el fin del terrorismo, arriesgando sus vidas y familias.

El cabreo es generalizado, pero la decepción es, si cabe, todavía mayor. Pensar que el inspector José María Ballesteros entrega un móvil al cobrador de ETA, Joseba Elosua, bajo la orden del ex director general de la Policía, Víctor García Hidalgo, pone los pelos de punta. ¿En quién podemos confiar entonces? ¿Cómo es posible que Ballesteros diga que no recuerda a que bar entró y cuando se ve en las imágenes reconozca su culpabilidad? Mentira tras mentira es lo que hemos recibido todos los españoles a lo largo de estas dos últimas legislaturas. Este entramado tan turbio, que el juez Garzón guardó en su cajón, ha traicionado el Estado de Derecho y ha puesto por bandera que el fin justifica los medios. Algo repugnante.

Pues no es así, señor Rubalcaba. Si aspira a llegar a la Moncloa lo tiene claro. Si queremos terminar con la dictadura terrorista, que no nos deja pegar ojo desde hace décadas, los atajos y las negociaciones prometiendo el oro y el moro a asesinos, no tienen cabida en democracia. Como tampoco tiene cabida Sortu, ni Bildu, ni cualquier otra marca que nos vuelva a engañar en nuestra cara. Ni esa salvajada de los GAL, ni la bajada de pantalones a la que nos tienen acostumbrados. Un término medio, por favor.

Prohibido prohibir

Jesús del Pino

Pese a que el mayo del 68 no fue si no el germen de la mayoría de males que afectan a la sociedad actual, no me queda otra que invocar el lema que aquellos desarrapados amantes de la vagancia y el libertinaje hicieron famoso entonces: "prohibido prohibir", decían. Esto era lo poco en lo que tenían razón, aunque probablemente ni lo pensaran, se le ocurriría a algún iluminado mientras se fumaba el equivalente en hierba al césped del Bernabeu.

Ahora, Zapatero y los suyos nos retrotraen a la Rusia de los soviets para prohibirnos aquello que primero se les pasa por la cabeza. Primero fue la cruzada antitabaco y el "denuncie usted a su vecino", convirtiendo a los españoles en chivatos al servicio de la camarada Pajín. Después, a algún cerebrito del Ministerio de Industria se le iluminó la bombilla, de bajo consumo por supuesto, y se propuso colapsar las autovías haciendo circular al personal a 110 kilómetros por hora.

Ahora van a por los dulces de los niños en el recreo y a por los anuncios de contactos en los periódicos, iniciando la reconversión industrial de las lumis. Mucho me temo que en unos días expedirán cartillas de racionamiento de sol, que las naranjito de playa le salen muy caras a la seguridad social con sus cáncer de piel. Desde luego, Torquemada era un liberal al lado de estos pollos.

Pero estas medidas no son sino ocurrencias de un Gobierno en decadencia que anda peor que las putas en cuaresma. Hay que ganar las elecciones como sea y ahora toca recaudar, en pocos meses y a base de multazos, todo lo que han despilfarrado y robado durante siete años de desgobierno.

sábado, 2 de abril de 2011

La hipocresía de Occidente

Idoia Ugarte


Occidente asiste perplejo y contiene la respiración. El mundo árabe se levanta ante la represión dictatorial que lleva tantas décadas en el poder, clamando libertad. No será una tarea fácil. La salida de Hosni Mubarak y Ben Ali no implica que el resto de países triunfe en la batalla. El coronel Muamar Gadafi lleva 42 años al frente de Libia y no está dispuesto a ceder su trono. Sofocando la insurrección de los rebeldes, ha provocado la reacción internacional. La población civil huye a las fronteras con temor, buscando seguridad. Pero las condiciones son precarias y se precisa ayuda humanitaria. Por ello, la resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas da luz verde a la intervención en Libia, recibida con fuegos artificiales en Bengazhi.

La ola de democracia que sacude a Oriente Próximo y el Magreb es imparable. Todos la apoyamos ahora, algo contradictorio si echamos un ojo al pasado. Basta ver las Navidades pagadas al primer ministro francés, François Fillon, por las autoridades egipcias o como Gadafi ha sido siempre fiel socio de un gran número de países que no han tenido ningún remordimiento en hacer negocios y recibirle con los brazos abiertos en sus visitas oficiales. También España. Era un opresor antes y lo es ahora. Hemos elegido Libia y obviamos las duras represiones que se están llevando a cabo por las fuerzas de seguridad en Siria, Yemen o Irán. La gente que protesta desaparece o es aniquilada. La Muhabarat, el servicio secreto sirio, uno de los más fieros y torturadores del mundo, campa a sus anchas controlando hasta el último resquicio de la vida de los ciudadanos. Pero Occidente hace la vista gorda ante estos dictadores, también en el poder desde hace más de 30 años.

No conocemos el final de esta crisis, y es imposible hacer predicciones de futuro. La OTAN asume el mando, pero cabe pensar que este conflicto podría haber tenido otras soluciones más diplomáticas. Si se hubiese intentado la negociación directa, aprovechando las buenas relaciones que el mundo tenía con Gadafi, puede que este tirano aceptase huir del país. Sabe que la coalición aliada dispone de muchos más medios y que su final es, en cierto modo, inevitable. La presencia extranjera, aunque a la larga aporte beneficio, no suele ser la mejor opción. Díganselo a los madrileños el 2 de mayo de 1808. Aún así esperemos que la transición política en el mundo árabe llegue poco a poco a su destino. Vigilaremos y juzgaremos a quienes cometan atrocidades y crímenes contra la humanidad. Utilizaremos ese doble baremo para decidir quién merece nuestra ayuda. Mientras hacemos oídos sordos a otras violaciones de derechos humanos que no despiertan la conciencia, o el bolsillo, de los gobiernos.

lunes, 21 de marzo de 2011

La foto del Elíseo

JESÚS DEL PINO

La versatilidad, por no decir hipocresía, del presidente del Gobierno es infinita. Menos mal que aunque la memoria es traicionera, las hemerotecas no. Y es que, el mismo que ganó las elecciones a golpe del pásalo contra el PP por la guerra de Irak, se nos va ahora de comandante en jefe -con Chacón de subalterna-, a la guerra de Libia. Ocho años después de criticar hasta la saciedad la foto de las Azores, se retrata ahora con Sarkozy en el Eliseo. Y sin despeinarse oigan. ¿Diferencias entre ambas contiendas? Desde luego. A Irak fuimos con un buque de ayuda humanitaria para reconstruir el país después de que Estados Unidos derrocara al tirano Sadam, -hasta que Bono se trajo las tropas abandonando a su suerte a los ciudadanos de un país convulso y sumido en la violencia- y a la intervención contra Gadafi enviamos lo mejor de nuestro arsenal belico.

Atrás quedaron los días de pancarta y pegatinas pacifistas, ahora lo que se lleva es mandar soldaditos al frente de batalla. Pero no es el único chaquetero que circula por estos lares. El clan de la zeja, que hizo de la manifa su religión y del pacifismo su tótem, no ha dicho ni pío sobre el ataque sobre Libia. El mismo día en que los cazabombarderos españoles partían rumbo a la base de Sicilia, la madre que parió a Bardem, donde dije digo digo Diego, digo, Juan Diego, los correosos Ana Belén y Víctor Manuel y los paniaguados Toxo y Méndez, entre otros, se concentraban en la Plaza Mayor de Madrid. Pero no se confundan, ni una proclama antibelicista, el sábado las pegatinas del No a la guerra, que otrora portaban tan orgullosos en la solapa, fueron sustituidas por insignias republicanas y los gritos contra la guerra, por lemas en favor del juez estrella, cuya luz se apaga cada día que pasa. Desde luego, quien te ha visto y quien te ve, Zetapé.

jueves, 3 de marzo de 2011

Son los mismos

Jesús del Pino

Entre faisanes al chivatazo y jamón york a la miel –el plato favorito que un famélico De Juana engullía a escondidas durante su huelga de hambre- cocinó Rubalcaba el proceso de paz de 2006. Por aquel entonces Otegi era un “hombre de paz” para Zapatero y al Fiscal General del Gobierno, Conde Pumpido, no le importaba mancharse la toga con el “polvo del camino”. La sutileza que el Gobierno utilizó para que ETA se colara en las urnas, dejara las armas y diera un buen puñado de votos al PSOE para afianzarse en el poder, fue de todo menos sutil. Sin embargo, las cosas han cambiado y después del petardazo de Barajas que voló por los aires la tregua-trampa en la Nochevieja de 2006, el Gobierno se cuida de no parecer demasiado genuflexo con su buenismo hacia los terroristas.

En el nuevo proceso que Zapatero y sus adláteres han puesto ya en marcha para permitir que los batasunos concurran a las municipales, conseguir el tan ansiado fin de ETA y lograr quedarse en la Moncloa en 2012, han procurado engrasar mejor la maquinaria propagandística y ahora juegan a la firmeza contra la banda. Pero no es más que eso: propaganda. En unos meses, y con las bendiciones del Constitucional mediante, veremos a los herederos de Batasuna sentados en los salones de plenos de los consistorios del País Vasco y Navarra, jugando a la democracia, destinando los dineros públicos a los bolsillos de la banda, y, de esta forma, tirando por tierra la lucha contra la dictadura etarra que desde hace más de 40 años le ha costado la vida a casi 800 hombres y mujeres de bien.

Pero que no les engañen. Los angelicales batasortus que hoy dicen renunciar a la violencia no son otros que los bárbaros de HB que ayer se negaban a condenar los crímenes de la banda. Son los mismos que asesinaron a Miguel Ángel Blanco con una frialdad aterradora; los mismos que brindaron con cava en las cárceles cuando unos pistoleros descerrajaron dos tiros a Jiménez Becerril y su esposa en las calles de Sevilla; los mismos que masacraron el Hipercor de Barcelona; los mismos que encerraron a Ortega Lara en un zulo inmundo; los mismos que dejaron a Irene Villa sin piernas; los mismos que volaron el coche de Carrero Blanco; los mismos que han obligado a exiliarse a miles de vascos de su tierra; y los mismos que han robado el sueño de centenares de familias durante casi medio siglo. Que no les engañen, son los mismos.