IDOIA UGARTE
Para creer en el alto el fuego de ETA “permanente y verificable” hay que hacer un acto de auténtica fe. El tiroteo al gendarme francés o la tonelada de material explosivo escondido en un caserío de Legorreta, no son precisamente señales de paz. Con la mitad volaron la T4. Pero aún así seguimos confiando en la buena voluntad de estos lobos con piel de cordero cuyo mejor ejemplo es Antonio Troitiño. Parece de película que una persona que ha cometido 22 asesinatos pueda salir de la cárcel con reducciones de pena que no deberían permitirse. La misma Sección que ordenó su excarcelación, lanza ahora una orden de busca y captura para que Troitiño vuelva a prisión. Demasiado tarde. Troitiño se fuga y se ríe en nuestra cara desde el país de nunca jamás. Quién sabe si junto a De Juana.
No hago responsable de esto al gobierno, pero que la Fiscalía no solicitase medidas de vigilancia para el etarra es imperdonable. Parte de culpa tienen y en su conciencia quedará. También el poder judicial necesita una revisión exhaustiva para que no se produzcan hechos de este tipo que sólo consiguen crear desconfianza en la sociedad y en las víctimas y dejar por los suelos la imagen de la justicia española. Una justicia que no sabe qué hacer con Bildu a pesar de que los últimos informes policiales avalan que Batasuna determinó las listas de este partido.
Todo está patas arriba. Parece que en España el sentido común es el menos común de los sentidos. Así vemos a Zapatero en China haciendo negocios sin mencionar palabra sobre las violaciones de derechos humanos que se dan en el país o sin pedir explicaciones sobre la detención del Premio Nobel de la Paz, el disidente Liu Xiaobo. Al presidente se le llena la boca con los logros obtenidos hasta que el gobierno chino desmiente la inversión en nuestro país. Un cuento chino de Zapatero. ¡Qué ridículo, por Dios!
El futuro se ve negro. Vamos de mal en peor. Siento ser pesimista pero la realidad es muy dura. Basta ver la oleada de despidos que se avecina. Dejando a un lado el cierre de CNN+, 2.500 trabajadores de PRISA y 6.500 de Telefónica parece que se van a la calle, casi el 20% de la plantilla. También otros 1.500 de las tiendas PC CITY. Avanzamos a galope tendido en busca de los 5 millones de parados. De récord. Y ahora que estamos inmersos en plena vorágine de clásicos futbolísticos, todavía resuena en nuestros oídos aquella frase del presidente Zapatero: “España está en la Champion League de la economía”. ¡Vaya profeta!
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