IDOIA UGARTE
Calixto Ramón Martínez Arias es un periodista cubano, colaborador de Hablemos Press. Desde el 23 de abril de 2010 se encuentra detenido y sin juicio por ejercer su profesión. Los cargos contra él carecen de base, pero en este país la represión contra periodistas disidentes continúa y se agrava cada vez más. Reporteros Sin Fronteras exige al régimen cubano su inmediata puesta en libertad, pero la misión parece complicada. Sobre todo cuando la dictadura de Raúl Castro está en la lista de los mayores depredadores de la libertad de información. Según la Sociedad Interamericana de Prensa hay actualmente 26 periodistas encarcelados en Cuba.
El artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos recoge la libertad de opinión y de expresión, así como el derecho a investigar, recibir y difundir informaciones, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión. Pero la violación de este artículo está a la orden del día. Por ello, Reporteros Sin Fronteras lucha para que retroceda la censura y trabaja por la mejora de la seguridad, sobre todo en zonas de conflicto. Defiende a los periodistas perseguidos por su actividad y denuncia los malos tratos y torturas que sufren en muchos Estados. También se centran en la represión internacional que sufren los medios de comunicación y por ello hacen pública la lista de los depredadores de la libertad de prensa. En el informe se citan 40 nombres poderosos que están por encima de la ley y que tienen como objetivo el control y/o destrucción de los medios.
En 2009 fueron asesinados 31 periodistas, hubo cerca de 500 detenidos y 700 amenazados. Países como China, Irán, Venezuela, Cuba y Rusia se encuentran en la lista negra, pero América Latina, en su conjunto, aparece como la región más peligrosa del planeta para ejercer la profesión de informador.
El Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, defendió la consagración del artículo 19 y denunció las medidas que obstaculizan la libertad de prensa como son la censura, la retirada de licencias de transmisión y la aplicación de altos impuestos a los medios de difusión. Recordó que los gobiernos tienen la obligación de proteger a los que trabajan con la información, así como investigar los delitos cometidos contra ellos y castigar a los responsables. Indicó que 77 periodistas en 2009 no murieron en conflictos armados, sino por tratar de revelar alguna injusticia o denunciar la corrupción del país.
El artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos recoge la libertad de opinión y de expresión, así como el derecho a investigar, recibir y difundir informaciones, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión. Pero la violación de este artículo está a la orden del día. Por ello, Reporteros Sin Fronteras lucha para que retroceda la censura y trabaja por la mejora de la seguridad, sobre todo en zonas de conflicto. Defiende a los periodistas perseguidos por su actividad y denuncia los malos tratos y torturas que sufren en muchos Estados. También se centran en la represión internacional que sufren los medios de comunicación y por ello hacen pública la lista de los depredadores de la libertad de prensa. En el informe se citan 40 nombres poderosos que están por encima de la ley y que tienen como objetivo el control y/o destrucción de los medios.
En 2009 fueron asesinados 31 periodistas, hubo cerca de 500 detenidos y 700 amenazados. Países como China, Irán, Venezuela, Cuba y Rusia se encuentran en la lista negra, pero América Latina, en su conjunto, aparece como la región más peligrosa del planeta para ejercer la profesión de informador.
El Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, defendió la consagración del artículo 19 y denunció las medidas que obstaculizan la libertad de prensa como son la censura, la retirada de licencias de transmisión y la aplicación de altos impuestos a los medios de difusión. Recordó que los gobiernos tienen la obligación de proteger a los que trabajan con la información, así como investigar los delitos cometidos contra ellos y castigar a los responsables. Indicó que 77 periodistas en 2009 no murieron en conflictos armados, sino por tratar de revelar alguna injusticia o denunciar la corrupción del país.
Conviene recordar que desde 1993 el Día Mundial de la Libertad de Prensa se celebra cada año el 3 de mayo en todo el orbe. Sirve para rendir homenaje a aquellos periodistas que han perdido la vida cumpliendo con su deber. Por desgracia, España también aparece en la lista. En este caso, el máximo depredador de comunicadores es ETA, que siempre ha tenido a numerosos periodistas en su punto de mira. Aquellos que no comparten su ideología nacionalista radical son amenazados de muerte. Precisamente se han cumplido ya 10 años del asesinato de uno de ellos. José Luis López de la Calle, un luchador antifranquista a favor de la paz y la libertad en el País Vasco. La mañana del 7 de mayo del 2000, cuando volvía a su domicilio tras comprar la prensa y desayunar en una cafetería cercana, dos pistoleros de ETA se situaron a su espalda y el etarra Ignacio Guridi Lasa le disparó cuatro tiros que le alcanzaron la cabeza y el tórax. Al parecer, éstos lo esperaban escondidos en el portal contiguo al suyo. Al llegar López de Lacalle, los terroristas salieron del portal, uno de ellos le disparó y lo remató en el suelo. Su muerte dio lugar a un manifiesto titulado "No nos callarán" firmado por los directores de los principales periódicos españoles. Condenaban el asesinato y toda la violencia etarra. Es admirable la valentía de aquellos que luchan hasta la muerte por el derecho a la libertad de expresión. Menos mal que las armas nunca matarán a las palabras.