sábado, 21 de mayo de 2011

Jornada de 'refle-Sol'

JESÚS DEL PINO

Si alguien tenía la más remota esperanza de que el Gobierno iba a disolver a los indignados de la comuna de Sol, lo compadezco. Y es que a nadie en su sano juicio se le puede pasar por la cabeza que el ministro encargado de la seguridad que dio un chivatazo a ETA iba a mandar a las lecheras a que dispersaran a guantazos a los porroflautas de la jaima instalada en el kilómetro cero. Es más, fue Rubalcaba un pionero en lo que a vulneración de las jornadas de reflexión se refiere y si no recordemos su aparición estelar aquel fatídico 13-M pidiendo "un Gobierno que no nos mienta". Confiar a Rubalcaba la gestión de las protestas es como poner a Strauss Khan a cargo de un internado de colegialas ninfómanas.


Será hoy, por tanto, un nuevo día de rebelión, que no de reflexión. Y a la vista de la trayectoria del PSOE no es raro que surjan dudas sobre su implicación en estas concentraciones. con el objetivo de influir en los comicios de mañana. Y a los hechos me remito. Ya en febrero de 1936 ganó las elecciones con el Frente Popular a golpe de pucherazo. Tras la dictadura, la mayoría absoluta que Felipe obtuvo en 1983 fue, en buena parte, gracias al golpe de Estado del 23-F. En 2004, cuando todo apuntaba a un tercer mandato popular, Zapatero llego a la Moncloa a golpe de pásalo.

Ahora que el PSOE se encaminaba a un histórico descalabro en las urnas, surgen unas concentraciones aparentemente espontáneas. Desde luego no hay indicios que vinculen al PSOE con la organización de estos sóviets, pero cuando ocurre un acontecimiento inesperado a pocos días de la cita con las urnas, siempre hay que preguntarse a quien perjudica. En este caso, está claro, que el PSOE no se juega nada, ya que lo da todo por perdido, por lo que estas concentraciones no van a afectarle en demasía. Por contra, el PP podía hacerse con gran parte del voto habitualmente abstencionista que quiere castigar a Zapatero, y que ahora, tras los dictados de los perroflautas y gafapastas de sol, puede quedarse en casa. Y mientras Madrid arde en refle-sol, Rubalcaba se regocija pensado eso de "vas a enseñar a tu padre a hacer hijos" y Rajoy reflexiona sobre su mala suerte y ciscándose en las nuevas tecnologías. Y es que, si el 13-M los SMS fueron los que lo apartaron de la Moncloa, el 21-M puede que sean los 140 caracteres de un tweet los que lo alejen de la victoria.

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